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Carta de un Director a sus alumnos, profesores y escuela

Carta de un Director a sus alumnos, profesores y escuela
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La acción, y el amor y pasión que desarrolla un Director de escuela para concretar un sueño o alcanzar una meta institucional no solo es una de sus principales características, sino también es lo que lo diferencia, lo que explica su esencia, lo que fundamenta su quehacer vital.

El director no puede trabajar solo

Ser Director en los tiempos actuales es mucho más complejo porque no se trata solo de mandarse un rollo persuasivo y convincente como antaño, sino que ahora se debe tener la capacidad de trabajar con otros, compartir el poder con ellos y lograr que el equipo cumpla el rol que le toca. Si el Director actúa solo, los resultados serán menos, pero si actúa y funciona en y con el equipo sus resultados serán mayores. En este contexto, el rollo resulta insuficiente por más bueno que sea.

director

Además de lo dicho el Director de Institución Educativa debe saber gestionar bien las emociones, propiciar una buena atmósfera institucional, fortalecer las relaciones interpersonales del claustro, mantenerse sereno ante el “raje”, abierto y encubierto; reflexionar con detenimiento sobre cada cuestión, encontrar alternativas y tomar decisiones ya, sin posponerlas bajo ningún punto de vista.

La Carta a García

Fue la reflexión sobre la acción lo que llevó a Jaime Lopera Gutiérrez y Marta Bernal Trujillo a escribir La Carta a García; Rowan aceptó el reto de entregar sí o sí dicha carta al general García, jefe de los insurgentes, quien estaba emboscado en la selva pero no sabían dónde. Rowan no preguntó “¿y dónde le encuentro?”. Simplemente se embarcó a Cuba, se perdió en la selva, atravesó el país en medio de la guerra y entregó la carta.

Se trata de actuar ya, con prontitud, en el acto si fuera posible, de enfocarse en las funciones y hacerlas bien, sin esperar sino la satisfacción de cumplir con eficiencia los deberes y obligaciones. Existen estos trabajadores y gracias a ellos la escuela pública es lo que es; los indispensables de los que habla Brecht, los que ponen su mejor esfuerzo para atender bien al usuario, orientarlos de manera apropiada, resolver sus problemas si está en sus manos hacerlo; sin dilación, sin excusas, sin atormentarlos con explicaciones para que regresen de nuevo.

Nuestra escuela y el sector educación en general necesitan de trabajadores como Rowan, prestos a llevar la Carta a García, es decir prestos a cumplir bien sus obligaciones laborales, aquí y ahora.